lunes, 22 de marzo de 2010

30 MINUTOS QUE NO SE LOS DESEO A NADIE


Tarde de Sábado en familia en la casa de mis padres, después de unos partidos de Play 3, en donde ni mi hermano ni mi primo pudimos ganar la champions, pero bueno, después de aquello, nos decidimos refrescar con unas bielas.

Todo transcurría normal, entre temas de fútbol, canciones, y una que otra ocurrencia de los muchachos, eran las 15h30, cuando suena el teléfono de la casa de mi mamá, y contesta mi hermano....

Dicen que la sangre llama a la sangre, es por eso que en el momento que mi hermano hablaba por teléfono yo presentí algo malo, se habrá demorado unos 2 a 3 minutos en intercambiar conversación por el fono...

"Ñaño, llamaron a decir que a mi papá le están preparando un complot o atentado, el tipo que llamó dice que vienen unos manes de manta en un carro y que cuando ellos salgan, el vuelve a llamar...". Imagínense lo que viví y vivimos en ese momento, es algo que no se puede describir y para variar mi papá y mi mamá estaban fuera de la casa....

La desesperación se apoderó de nostros, y comenzamos a ubicarlos , gracias a Dios respondieron rápido, conversando con mi padre por telefono me supo decir que el no tiene enemigos, y es la verdad, mi padre es una persona correcta y honesta.

Al vernos alterados decidí tranquilizar a mi hermano y mi primo que me acompañaban, y marque el numero que le dieron a mi hermano, me contestó un tipo de dialecto serrano, y se notaba como que fingía la voz y me dijo lo mismo que le dijo a mi hermano y me cerró el fono. Ya se imaginan como nos puso, lo principal era que mis padres estén en casa, llamamos a la oficina y los teléfonos ocupados, ya nos ibamos mi primo y yo a verlos a la oficina para traerlos, pensé que a lo mejor esos tipos lo iban a secuestrar, pero en el momento que saliamos a la oficina, mi papá llegó..Fue algo que me devolvió la tranquilidad.

Mi papá más tranquilo nos comentó que antes en los años 90´s había una forma de extorsionar o chantajear, que consistía en cojer al azar un número de la guía y llamar, y si la persona se mostraba asustada, le pedían dinero, y si pasa la primera vez, siempre le iban a pedir dinero.

Al escuchar esto nos tranquilizó y creanme que esperamos la llamada de ese hijo de p..., pero nunca más llamó, y la angustia se tornó un pretexto para una semireunión familiar donde creo que nos tomamos uns 2 cajas de las verdes, y todo quedó en una experiencia desagradable...

Pero amigos, les soy sincero, no le deseo esto a nadie, una cosa es que se los cuente y otra muy diferente es vivirla...

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